tr. Molestar o disgustar: le fastidia la falta de puntualidad.
col. Ocasionar daño: acabas de fastidiar la moto.
prnl. Aguantarse, sufrir algo con resignación: no consiguió entradas y tuvo que fastidiarse. ? Se conj. como cambiar.
Pues ahí tienen que el otro día el Araño meditaba sobre la inmortalidad del cangrejo y se puso a pensar... ¿de veras existen las groserías? ¿Y por qué es un tema que le importa al Araño? Bueno... como ya se habrán dado cuenta él no es la persona más fina de este universo y de vez en cuando (¿de vez en siempre?) escribe (y dice) muchas groserías (pero al menos tiene la decencia de escribirlas bien). Pero bueno... volviendo al tema, el Araño piensa que todas las groserías son solamente relativas, regionales y sociales.
¿Por qué regionles y relativas? Por ejemplo, aquí en México no hay bronca si dices concha, pero vete a Argentina y lo más seguro es que te manden a la concha si pides una concha para cenar. En México una pija es un tornillito con una "orejita", pero si vas a Argentina y pides una pija, pues... sepa Dios qué te vayan a dar. La acepción más utilizada (en teoría) de la palabra coger es la de agarrar un objeto... pero de este lado del mundo, pues... ya saben. En cambio, en España es casi un delito andar diciendo la palabra follar por la vía pública, y en México o tenemos ni pta idea de lo que es... bueno, el Araño quiere pénsar que ya más o menos agarraron la idea de lo que quiere decir... ¿o no?
¿Y por qué dice el Araño que también son sociales? Bueno... cuando el araño era apenas un arañito de primaria, decir "güey" fente a sus papás ameritaba por lo menos un buen manazo en el hocico... a veces le daban su castigo con pilón y no le daban para comprar dulces en toda la semana. ¿Y qué sucede ahora? Gracias a gente ilustre como Adal Ramones (es sarcasmo...) ahora la palabra güey o wey (o como coños quieran escribirla) sea ya una palabra de uso común, ya ni siquiera puede ser catalogada como grosería, ni pertenece exclusivamente a la gente vulgar... ¡ya es una palabra común y corriente! ¿Y por qué pasó eso? Porque la sociedad se acostumbró tanto a escucharla que perdió su obscenidad... ¡entonces que le den un programa de tele al Araño en cadena nacional y en horario familiar para que todas las groserías dejen de serlo, chingá!
Otra cosa que atormenta al Araño es el hecho de que la gente no llame a las cosas por su nombre... ¿qué son esas pinches mariconadas de "pompi"? ¡Es una nalga, chingado! Vayan a un atlas e anatomía y ahí lo dice clarito: nalga. No pompis (qué maricón se escucha eso), no asentaderas, ni siquiera glúteos porque esos son los músculos de las nalgas... trasero... bueno, ése sí déjenlo.
Otro término que está de moda gracias nuevamente a ese brillantísimo hombre llamado Adalberto Ramones es esa guarrada de "bubis"... ¿qué mamada de pochismo es eso? Se llaman senos, pechos, glándulas mamarias, mamas (sí, gracias)... y si rescatamos la herencia náhuatl, para fines prácticos se llaman chichis.
Y una palabra especialmente obscena, al menos en México, es la palabra verga... ¿por qué está tan prohibida esa palabra? Según la Real Academia de la Lengua Española, la verga es el pene de los mamíferos... si los ejemplares machos de la especie humana tenemos pene y la especie humana está dentro del género de los mamíferos (¿o desde cuándo nacemos de un huevo?) entonces tenemos verga... nada de pajarito y joterías así.
Ay, pinchi gente... ¿por qué hay tanta hipocresía? En fin... el Araño se fuga por el día de hoy porque ya empezó el partido de la Selección. Si no les gustó el artículo de hoy, eso es cosa que al Araño le vale pija.